Una cantidad asombrosa de mujeres padecen de anemia y, en consecuencia, sufren de baja energía. La mayoría desconocen la causa de su anemia y qué métodos naturales pueden emplear para restablecer el equilibrio de su organismo, más allá de tomar suplementos de hierro o medicamentos recetados (que son solo una solución temporal que puede no abordar la causa raíz y, a menudo, tiene efectos secundarios negativos).
Si bien mi principal recomendación es consumir más alimentos ricos en hierro, existen muchos otros factores que influyen. Hay muchas cosas que pueden estar dificultando la absorción de hierro y otros nutrientes necesarios para mantener niveles saludables de hierro y una buena circulación sanguínea. Además, a veces es difícil asegurar una ingesta diaria suficiente de hierro (¡y ahí es donde una “health coach” puede ser de gran ayuda!).
Comencemos por: ¿Qué es la anemia y cuáles pueden ser sus causas?
La anemia es una afección en la que el cuerpo tiene pocos glóbulos rojos, generalmente como resultado de una deficiencia de hierro. Sin suficiente hierro en el cuerpo, este no podrá producir hemoglobina para los glóbulos rojos.
Como resultado, las células del cuerpo podrían no recibir suficiente oxígeno para funcionar correctamente, lo que significa que probablemente te sentirás cansado la mayor parte del tiempo, tus músculos podrían sentirse débiles y podrías experimentar confusión mental. En mujeres embarazadas, la anemia por deficiencia de hierro puede causar complicaciones graves, mientras que en niños puede afectar sus habilidades lingüísticas y motoras.
¿Qué causa la anemia? (¡Algunas de estas causas no son muy conocidas y podrían sorprenderte!)
Al adoptar un enfoque holístico, nuestro primer paso es identificar la(s) causa(s) probable(s), que pueden incluir:
Falta de alimentos ricos en hierro en tu dieta diaria (lentejas, frijoles y guisantes, col rizada y espinacas (y otras verduras de hoja verde como el apio y el brócoli), semillas/frutos secos, cereales integrales, carne roja, hígado, mariscos), posiblemente combinada con malabsorción de estos alimentos.
Menstruaciones abundantes.
Bajos niveles de vitaminas del grupo B, especialmente folato/ácido fólico y B12.
Insuficiente vitamina C, necesaria para una mejor absorción del hierro.
Baja acidez estomacal y problemas intestinales, como: intestino permeable, candidiasis, enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad de Crohn (que puede inhibir la absorción completa de vitaminas del grupo B y hierro).
Estrés.
Consumir muchas calorías vacías, como alimentos procesados y comida chatarra, cereales refinados, ingredientes sintéticos, refrescos y cualquier cosa con exceso de azúcar, puede contribuir a deficiencias de nutrientes esenciales, fatiga, aumento de peso, debilidad y También la enfermedad inflamatoria intestinal o candidiasis.
Suplementos/Alimentos que interfieren con la absorción de hierro:
Lácteos y otros alimentos ricos en calcio o suplementos de calcio
Suplementos de zinc y manganeso
Taninos (presentes en el vino, el té, el café y el chocolate)
Soja (y suplementos con soja)
Uso excesivo de antiácidos
13 consejos para tratar la anemia de forma integral:
Aumenta tu consumo de vitamina C, especialmente junto con alimentos ricos en hierro (o con tu suplemento de hierro) para una mejor absorción del hierro. Ej. cuando comes hojas verdes y lentejas (alimentos muy ricos en hierro), agrégales un chorrito de limón.
Consume alimentos fermentados como el chucrut y kimchi, que también ayudan a absorber el hierro. Adicionalmente, sugiero un suplemento de probioticos.
Evita los alimentos ricos en calcio cuando consumas hierro /alimentos ricos en hierro (y si tomas suplementos, evitar calcio con hierro).
Come remolachas, y toma jugo de remolacha fresca (sugiero prensado en frio), que actúa como un excelente regenerador y purificador de la sangre. Las remolachas son ricas en ácido fólico y puedes combinarlas con manzanas o zanahorias para preparar un delicioso jugo que favorece la circulación sanguínea y los niveles de hierro (y energía).
Consume goji berries, pasas, ciruelas, higos secos y/o dátiles; estas frutas secas ofrecen una excelente combinación de hierro y vitamina C.
Come semillas de sésamo negro y semillas de chía (preferiblemente remojadas) para obtener hierro vegetal de fácil digestión.
Usa sartenes de hierro fundido para cocinar. Me encantan Le Creuset y Lodge como opción básica y económica (aunque pesada).
Consume muchas verduras de hoja verde: ¡idealmente al menos 5 porciones al día! La alta cantidad de clorofila que contienen verduras como las espinacas, acelgas, la col rizada (kale), el apio, la mostaza, las hojas de remolacha, arugula, y el brócoli es una excelente fuente de hierro. Nota: Es mejor consumir espinacas cocidas, ya que las hojas crudas contienen ácido oxálico, que en exceso puede impedir la absorción de hierro.
Come más proteínas vegetales ricas en hierro, especialmente frijoles, lentejas, garbanzos, edamame y tofu orgánico. ¡Aún mejor, combínalas con las hojas verdes! Intenta comer mínimo una porción diariamente.
Consume vísceras (en lo posible, orgánicas), como vísceras de carne de res alimentada con pasto e hígado de pollo orgánico. Prueba a preparar una sopa de hígado y tomarla una vez por semana. El caldo de huesos también es excelente para la salud intestinal y sanguínea.
¡Nutre tu bazo (spleen)! En la medicina tradicional china, este es el tratamiento principal, ya que el bazo es el órgano responsable de la producción de glóbulos rojos. La mejor manera de nutrirlo es consumiendo muchas verduras de color naranja y amarillo, como calabaza, ayote (todas las variedades), camote y zanahorias. Intenta consumir de 1 a 2 porciones de estas verduras anaranjadas al día. Las verduras de hoja verde (mencionadas anteriormente) y los alimentos amargos (por ejemplo, la rúcula) también ayudan a nutrir el bazo.
Cuida y nutre tu intestino tomando probióticos (y claro, prebioticos - alimentos altos en fibra que alimentan los probióticos). La salud intestinal es crucial para la absorción de nutrientes.
Reduce y controla el estrés. El estrés, especialmente el estrés cotidiano o emocional, puede debilitar el bazo y dañar el intestino, lo que afectará tu capacidad para absorber los nutrientes necesarios para evitar la anemia. Siempre recomiendo la meditación, caminar en naturaleza, encontrar tiempo para relajarse y hacer cosas que te gusten, así como hierbas apoptóticas como la ashwagandha.
Aunque no padezcas de anemia, estas son medidas PREVENTIVAS que todos (especialmente las mujeres) deberían de tomar para evitarla. Vuelve a leer la lista anterior y ACTÚA: comprométete a incluir al menos 3 consejos en tu rutina diaria cuanto antes. Y comparte esta información con cualquier persona que conozcas que pueda estar sufriendo de anemia o niveles bajos de hierro.
Consulta siempre con tu médico, pero estos son pasos muy efectivos que muchas personas logran resultados sin necesidad de suplementos de hierro ni medicamentos (que pueden tener efectos secundarios). O puedes aumentar estos alimentos en conjunto con tu suplemento.
Considera la posibilidad de trabajar con un asesor de salud (¡como yo!) para obtener apoyo y asegúrate de consumir la cantidad diaria recomendada de hierro a través de los alimentos (aprox 8 - 10 mg para hombres,18 - 20 mg para mujeres (de 18 a 50 años), hasta 27 mg para mujeres embarazadas, y un poco menos, alrededor de 10 mg, para mujeres lactantes*) y sigue mis consejos anteriores para asegurar una absorción óptima.
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Con cariño y deseándote éxito en fortalecer tu sangre,
Mariana
